Lunes 07/12/2009
Querido diario:
Llevo ya dos años sin escribir aquí y han pasado muchísimas cosas, tantas, que me pegaría horas escribiéndolas y no terminaría nunca. Casi todo el mundo ha cambiado: Claudia, que era como mi segunda mejor amiga, se ha vuelto una traidora que nos hizo la vida imposible a todas cuando ella lo estaba pasando mal por la separación de sus padres. Al principio, la entendíamos, porque no debe de ser nada fácil superar en poco tiempo un divorcio de alguien tan cercano. Pero pasaban los meses e iba a peor: se escondía de sí misma y no quería estar con nadie. Tampoco hablaba con sus padres, e incluso llegó a escaparse de casa y no apareció hasta que la encontró la policía. Era la chica más lista de clase, y empezó a sacar suspensos de 0 o 1:era una tragedia y no mostraba ningún tipo de signo ni de alegría, ni de tristeza, ni de enfado. Todo aquello le daba igual, hasta que la llevaron a un reformatorio, por ser menor de edad. Resulta que una noche lluviosa, creo que caía en viernes, se fue a escondidas de casa, con un cuchillo grande y afilado, a casa de una de la cuadrilla, a quien ella odiaba y sin saber por qué. Como sus padres trabajan de noche, Carmen (que así se llama) estaba sola en casa durmiendo tranquilamente, cuando Claudia se coló en su casa forzando la cerradura de la puerta de entrada y la intentó matar. Por suerte, Carmen nunca se consigue dormir del todo hasta que sus padres no regresan, y lo único que Claudia consiguió hacerle fue una larga herida en el brazo, en la que luego tuvieron que hacerle puntos.
Así que desde entonces, es como una especie de delincuente, a la que muchos profesores del reformatorio temen que se vuelva loca y una noche intente hacer lo mismo con ellos.L
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