Introducción

Laura es una chica alta y rubia que vive en Madrid. Por su décimo cumpleaños le regalaron un diario en el que actualmente escribe con frecuencia. Allí están guardados bajo llave sus más íntimos secretos de amor, ilusiones, sueños, aventuras...Aunque a veces, no le salga nada como ella espera, siempre tiene una pizca de ilusión...


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jueves, 28 de abril de 2011

CAPÍTULO 9

Miércoles 10/02/2010
Querido diario:
Llevo ya tres días sin escribir, no por gusto, sino por habernos quedado atrapados y porque me quitaron el diario al descubrir que lo llevaba conmigo. Voy a contar cómo fueron esos dos días y medio de miedo, ansiedad y, sobre todo, misterio:
En cuanto dejé de escribir en mi diario y después de guardarme la llave de éste, me di cuenta de que al otro lado de la celda había un hombre robusto, con una mirada no muy amigable. Me miraba fijamente y, al rato, preguntó: <<¿Qué escribías ahí?¿No sería un mensaje pidiendo auxilio, verdad?>>-Por mucho que intenté convencerle de que solamente era mi diario, me hizo entregárselo, aunque se olvidó de pedirme las llaves, así que no lo podría abrir. Como no se fiaba de nosotros, se sentó en una silla para vigilarnos, pero se durmió enseguida por el silencio y el aburrimiento. Igual que en las películas en las que encierran a gente, él llevaba consigo un aro con un par de llaves: una, de la celda; y la otra, del reformatorio. Todos hicimos un intento fallido de cogerlas, pero lo único que conseguimos fue despertarle. Así que disimuladamente, nos pusimos a hablar sobre cómo nos iba la escuela (si hablábamos de otra cosa, sospecharía que planeábamos algo para escapar). Al ver que era aún más aburrido oírnos hablar del colegio, volvió a tornar los ojos y cayó en seguida en sus sueños. Como todos estábamos en silencio, cada uno pensando en un plan para escapar de allí, se oían todo tipo de ruidos: desde el que emitían los ratones al mordisquear un trozo de comida pasada, hasta el de una araña tejiendo en la esquina de la celda. De repente, sonó un móvil. No era del vigilante, sino de uno de nosotros. ¡Estábamos salvados! O eso creía yo, porque hizo tanto ruido que despertó el supuesto agente. Todos miramos a Lucas con cara de pocos amigos, aunque no muy enfadados. ¿Cómo no se había acordado de que llevaba el móvil encima? ¡Podríamos haber llamado a la policía para que nos rescatase y encerraran al vigilante! Pero, por suerte, éste tardó en desperezarse y en darse cuenta de la musiquilla, así que le pudimos convencer fácilmente de que se lo habría imaginado mientras soñaba. Cómo no, volvió a dormirse como un tronco y aprovechamos la ocasión para llamar a la policía. Somos solamente unos críos-según ellos, y como pensaban que estábamos gastando una broma un tanto creíble, no le dieron mucha importancia y nos avisaron de que llegarían en unas 5 horas. No tuvimos otro remedio que esperar. Cuando finalmente llamaron al timbre, el furioso vigilante fue a abrir y entró un hombre vestido con ropa normal. Pensábamos que sería otro cómplice de todo esto, pero de repente, sacó una pistola oculta en su bolsillo y dijo:  <<¡Manos arriba!>>-Al principio nos pareció un atracador, pero luego se quitó la ropa que llevaba puesta y apareció debajo su uniforme policial. 

miércoles, 27 de abril de 2011

CAPÍTULO 8

Domingo 07/02/2010
Querido diario:
¡¡Ay, madre!! ¡¡En buen lío que nos hemos metido!! Bueno, no sé si a esto se le puede llamar lío o historia de terror o qué...En fin, mejor me tranquilizo y empiezo a contar todo desde que dejé ayer de escribir:
A parte de las heridas que presentaban mis amigos, no tardé en darme cuenta de que yo también estaba llena de moratones y algún que otro rasguño, debido al dolor y escozor que sentía. Seguido, apareció el mismo hombre que nos advirtió que este no era un lugar seguro, aunque tenía algo diferente...Era más fuerte, y sus ojos tenían un brillo maléfico que me aterraba bastante. Nos miraba con el ceño fruncido y una sonrisilla bastante rara, como si fuese el típico malo de una película que está planeando algo doloroso para los que ha capturado. Todos nos miramos, y entonces fue cuando me di cuenta de que estábamos encadenados a la pared, de piernas y brazos. Entonces, apareció Claudia. Llevaba consigo una navaja pequeña, pero lo suficientemente afilada, para hacernos quién sabe qué...Poco a poco, se fue acercando a mí, dando lentos pasos y sonriendo igual que aquel hombre, que contemplaba la escena sin inmutarse. Yo ya estaba girando mi cara y cerrando los ojos, imaginándome qué iba a hacerme cuando estuviese en frente mía. Cuando ya estaba a un palmo de mi cara, levantó la navaja y la clavó en la pared, justo a un centímetro de mi oreja. Entonces, bajé la mirada y suspiré, tranquila. Mis amigos estaban quietos, era como si se hubiesen congelado en el tiempo, pero ¿ni siquiera parpadeaban? ¿Respiraban? No estaba muy segura, aunque Claudia sacó una llave de su bolsillo y abrió las cerraduras de los candados. Pregunté:<<¿Por qué me has liberado?¿Y a los demás no les piensas soltar?>>-Y me contestó: <<Di un número, el que quieras, sólo si escoges el correcto podrás dar la libertad a tus amigos, y si escoges uno erróneo, tendrás que contemplar su...>>-No le dejé terminar. Lo que venía iba a ser muy cruel; la vida de mis amigos estaba en mis manos. Solamente yo podía decidir. De repente, fue como si hubiesen despertado de un congelamiento, y me empezaron a gritar, casi llorando desesperadamente: <<¡Laura, por favor, piénsate bien el número!>>-Y aún me puse más nerviosa. Eso no pudo evitar, por desgracia, que no pensase en ningún número, y después de unos segundos en silencio dije, al fin:<<Cuatro>>-Todos callaron y contemplamos juntos a Claudia, que decía:<<Bien, bien, chica lista, te has librado por un pelo. Pero solamente los has hecho vivir, no salir de aquí>>-Así que de repente, y sin más, estábamos en una sala, encerrados como si fuésemos prisioneros, en una especie de celda. Nos costó, pero no tuvimos otro remedio que dormir y esperar al día siguiente.
Ya es por la mañana y aquí estamos todos, esperando a que alguien nos rescate, y pensando en cómo estarán nuestras familias, al ver que no regresamos ayer por la noche a casa...

CAPÍTULO 7

Sábado 06/02/2010
Querido diario:
Al fin es fin de semana y hoy hemos decidido toda la cuadrilla ir a visitar al reformatorio a Claudia, a ver si así conseguíamos que viese que nos preocupamos por ella cuando no le van bien las cosas, aunque ya no seamos amigos. La cosa no ha ido demasiado bien:
Cuando hemos llegado y nos ha visto, se ha quedado boquiabierta y quieta, como si le
hubiese pasado un ángel por delante; pero luego, ha reaccionado y se ha puesto a chillar y correr por todas partes, como si le fuésemos a hacer algo malo o así...Todos nos hemos mirado con caras raras, como diciendo: “¿Pero esta tía qué hace?” y nos hemos vuelto para verla. De verdad, no sabíamos qué le pasaba hasta que...: “¡¡QUÉ HACES, NIÑA ESTÚPIDA?”-Nos hemos girado, sobresaltados. ¿Quién era ese tipo?¿Por qué le había chillado a Claudia?¿Y ahora qué murmuraba? Estaba diciendo algo en voz baja, y todos le intentábamos leer los labios, pero no le hemos entendido nada. Creo que hablaba en árabe, o algo así...Seguido, ha reparado en que aún seguíamos allí y nos ha dicho: <<Aquí no podéis estar. Es un lugar muy peligroso en el que si entráis, no vais a poder salir>>-Y ha desaparecido, como si nada, de en medio de la sala.¿Pero qué había sido eso? Pensaba que no era más que un mal sueño, es más, lo deseaba, pero no ha sido así. No sé ni cómo, ni por qué, pero nos hemos visto completamente solos. Todos los que estaban alrededor han desaparecido y...Mis amigos no parecían los mismos. Ojalá hubiese sido una pesadilla que recordaría durante un par de días y luego, se esfumase como si nada, pero todo lo que estaba sucediendo era verdad. Se supone que esto es un reformatorio, no la casa de las pesadillas en la Noche de Halloween. Todo ha cambiado en cinco minutos. De repente, Naroa me ha sacudido y me ha preguntado: <<Laura, ¿qué te pasa?>>-Habían vuelto a ser todos los mismos de siempre, aunque sigo sin entender qué ha pasado exactamente. Hemos empezado a comentar lo que había pasado hasta el momento, porque ninguno estábamos seguros de lo que hemos visto. Después de diez minutos de reflexión, hemos oído unos ruidos extraños y se han apagado las luces. Todos hemos comenzado a gritar, aterrados, y nos hemos cogido de las manos para no perdernos si necesitábamos echar a correr. Luego, unas risas malévolas han sonado cada vez, más y más cerca nuestra. Y, cuando ya estaban con nosotros...¡¡PUUMMM!! Cuando he despertado, lo primero que he visto han sido las heridas que presentaban mis amigos en todo el cuerpo y...¡¡Ay madre!! Viene alguien. Más vale que guarde esto ahora...Lo siento, diario, ya contaré lo que va a pasar luego...Estoy aterrorizada :$

CAPÍTULO 6

Viernes 05/02/2010
Querido diario:
Ya hemos conseguido encontrar una nueva cuadrilla formada por chicos y chicas majísimos que nos han aceptado enseguida y los cuales, no son de esos que van por ahí de pasotas rebeldes. Tenemos muchísima confianza con ellos y hablamos cada uno de nuestras cosas con todos los demás delante porque no lo van a contar. ¡Me alegro de no estar con los de la otra cuadrilla! Incluso los empollones que se habían quedado allí ahora suspendían todo, hacían novillos, contestaban a sus padres...en fin, una pena de chavales porque hubiesen valido para hacer grandes cosas en el futuro y podrían haberse hecho bastante importantes. Sólo espero que recapaciten a tiempo...
Hoy, mientras estábamos los dieciocho por la calle, nos hemos cruzado de repente a los de la otra cuadrilla. Los muy creídos se nos han acercado en plan “aquí estoy yo” y nos han preguntado a Naroa y a mí que por qué nos habíamos ido de su grupo. Las dos les hemos dicho a la vez: <<Pues porque sois unos críos chulos que se creen guays por beber y fumar hasta quedarse casi sin sentido, y no le llegáis a ninguno de nosotros ni a la suela del zapato>>- Si ellos se hacen los chulos con nosotras, ¿por qué no les íbamos a contestar mal? No es lo nuestro pero, sin darnos cuenta, estábamos de repente peleándonos con ellos porque nos han ido a pegar. Por supuestamente, los otros dieciséis han acudido rápidamente a defendernos y también les han pegado a ellos. Todos hemos acabado con algún que otro moratón y hemos parado porque ha venido un señor que lo había visto todo desde el principio y les ha echado la bronca por empezar a sacudirnos. Así que ha llamado a los padres de todos con su móvil porque les ha pedido los números de éstos a cada uno de ellos y en cuanto se han enterado de lo sucedido, han acudido a donde estábamos todos, sobresaltados. Aún se han sorprendido más porque, absolutamente todos los de esa cuadrilla, se habían llevado otra ropa escondida en sus bolsos y mochilas y se han cambiado en unos baños públicos. Resulta que la de las chicas era demasiado provocativa, con minifaldas súper minis y unas camisetas muy escotadas y tacones altos en los zapatos (mejor no digo qué parecían...). Los chicos llevaban ropa tipo heavy, con pantalones y camisetas rasgados por ellos mismos y tenían unas pintas tan...raras...que parecían unos niños pobres que pedían limosna.
Así que sus padres y madres les han castigado todo un mes sin salir y no me quiero ni imaginar la bronca que les queda por echarles en sus casas. Pero, conociéndoles, se van a escapar aunque por ello les vayan a castigar de nuevo, y así, siempre...

CAPÍTULO 5

Jueves 04/02/2010
Querido diario:
Antes de seguir contando las demás cosas que han pasado estos años que dejé de escribir, voy a terminar de contar lo que ha pasado en el juicio;
Era evidente que iba a ganar Carmen y que a Claudia la iban a internar otra vez, para mucho tiempo, en el mismo reformatorio. Cuando se supo la decisión final, Claudia desesperó y echó a llorar, aunque se le notaba que fingía un poco. Hacía bastante tiempo que no le veíamos soltar una lágrima y Naroa y yo nos hemos mirado como diciendo:”qué pobre...”. Aunque tampoco nos hemos apenado mucho; no es lo que debemos hacer si no queremos caer otra vez en alguna de sus “trampas”. Así que se la han llevado camino al reformatorio mientras suplicaba que no lo hiciesen, que iba a cambiar. Sus padres han sufrido mucho en el juicio, porque al fin y al cabo, es su hija y la quieren mucho, pero es lo mejor para ella. Cuando aprenda lo bueno que es aprovechar la vida y saber ir por el buen camino, entonces, y sólo entonces, estará lista para dar comienzo a su nueva vida. Así que de momento, las cosas van bien.
Bueno; en estos dos años no sólo ha cambiado Claudia, que es en la que más me he centrado a escribir, sino también mucha otra gente, como lo son las demás chicas de mi cuadrilla:
Empezaron hace año y medio a hacer muchos comentarios y, al final, tomar la decisión de juntar dos cuadrillas y formar una mixta: chicos y chicas juntos. Al principio todo iba de maravilla: los chicos, gracias a la confianza, nos fueron tratando mucho mejor y cada vez había menos problemas con los demás porque nos defendíamos los unos a los otros.
Pero al poco tiempo, las chicas y los chicos empezaron a “tontear”, aunque no se gustasen entre sí: solamente lo hacían para chulearse y hacerse los “guays”. Yo no estaba en contra en lo de tontear: <<que cada uno se busque a quien quiera de pareja, yo no soy quien para juzgar en el amor de los demás>>-Eso pensábamos Naroa y yo, hasta que llegaron a tal punto de chulearse que empezaron a beber excesivamente, llegando “ciegos” a casa, y a fumar dos paquetes diarios sin que sus padres lo supiesen. Intentamos hacerles entrar en razón de que con eso lo único que iban a buscarse serían problemas. Pero no nos hicieron caso y nos despacharon de la cuadrilla...

CAPÍTULO 4

Miércoles 03/02/2010
Querido diario:
Carmen ha venido al colegio temblando, muerta de pánico y mirando continuamente hacia todos lados. ¡Claudia había intentado realizar su plan de venganza esa misma noche! Nos ha contado que por suerte preparó una especie de “trampa” casera que es muy difícil de explicar, porque ni siquiera la he visto y aún así, se pasó toda la tarde poniendo cámaras que la grabaran por si acaso le pasaba algo y no le daba tiempo a avisar a nadie. Éstas serian su prueba. Se pasó 4 horas construyendo su raro invento para atrapar, o por lo menos retener, a la criminal ex-amiga mientras llamaba a la policía para avisar del nuevo intento de Carmen de matar a la misma chica. Hoy han llamado del colegio: eran los padres de Claudia diciendo que habían avisado del Juzgado que la fecha del juicio ya estaba puesta. Mañana acompañaremos Naroa y yo a Carmen y a sus padres, aunque ya se sabe que Claudia tiene todas las de perder. Posiblemente, la lleven a un reformatorio muchísimo más estricto que el otro, en el que recibirá clases particulares con vigilancia de, al menos, dos guardias mientras el profesor le da clase. No entiendo cómo la gente hace trabajos tan peligrosos. Para mí, sería la última opción a elegir.
En fin, prefiero no pensar ahora en nada de eso; prefiero pensar en lo que sucederá mañana por la tarde, exactamente a las 17:00...

CAPÍTULO 3

Martes 02/02/2010
Querido diario:
Otra vez llevo bastante sin escribir, aunque menos tiempo. A ver...siguen pasando mogollón de cosas (sobre todo, con Claudia) y hay muchas novedades. Después de un tiempo, ella ha salido del reformatorio en el que estaba instalada. Naroa, mi mejor amiga, me ha contado que ha salido porque se había hecho la buena e inocente para que la sacasen de allí-eso le había contado Claudia-porque, así, podría vengarse de lo que Carmen le había hecho y, según ella, lo iba a pagar caro. En cuanto supimos la noticia, fuimos corriendo a decírselo: no debíamos perder ni un segundo para advertirle del peligro que corría si salía sola de casa. Así que en cuanto se enteró, se lo dijo a sus padres y éstos, hablaron con los de Claudia. Aunque estuviesen separados, tomaron juntos la decisión de dejarla definitivamente en el reformatorio al que le habían enviado anteriormente. Según ellos, Claudia había sido una chica problemática en casa desde pequeña, aunque era completamente distinta en el colegio y cuando no estaba con sus padres. Ellos creían que era porque, aunque no estuviesen divorciados, desde que Claudia era un bebé había visto discutir a sus padres. Aunque ese no era el caso: sus padres piensan que como estaban todo el día riñendo sin parar, Claudia hacía de las suyas para llamar la atención, pues esa era su forma de que le hicieran caso. Como eran pequeñeces de críos, a sus padres no les importaba y seguían a lo suyo. Así que conforme Claudia iba sabiendo más cosas y se hacía mayor, peores eran sus planes para llamar la atención, hasta que llegó al punto de intentar matar a una amiga de la infancia, cuando ya fue el colmo de los colmos que sus padres se divorciasen...

CAPÍTULO 2

Lunes 07/12/2009
Querido diario:
Llevo ya dos años sin escribir aquí y han pasado muchísimas cosas, tantas, que me pegaría horas escribiéndolas y no terminaría nunca. Casi todo el mundo ha cambiado: Claudia, que era como mi segunda mejor amiga, se ha vuelto una traidora que nos hizo la vida imposible a todas cuando ella lo estaba pasando mal por la separación de sus padres. Al principio, la entendíamos, porque no debe de ser nada fácil superar en poco tiempo un divorcio de alguien tan cercano. Pero pasaban los meses e iba a peor: se escondía de sí misma y no quería estar con nadie. Tampoco hablaba con sus padres, e incluso llegó a escaparse de casa y no apareció hasta que la encontró la policía. Era la chica más lista de clase, y empezó a sacar suspensos de 0 o 1:era una tragedia y no mostraba ningún tipo de signo ni de alegría, ni de tristeza, ni de enfado. Todo aquello le daba igual, hasta que la llevaron a un reformatorio, por ser menor de edad. Resulta que una noche lluviosa, creo que caía en viernes, se fue a escondidas de casa, con un cuchillo grande y afilado, a casa de una de la cuadrilla, a quien ella odiaba y sin saber por qué. Como sus padres trabajan de noche, Carmen (que así se llama) estaba sola en casa durmiendo tranquilamente, cuando Claudia se coló en su casa forzando la cerradura de la puerta de entrada y la intentó matar. Por suerte, Carmen nunca se consigue dormir del todo hasta que sus padres no regresan, y lo único que Claudia consiguió hacerle fue una larga herida en el brazo, en la que luego tuvieron que hacerle puntos.
Así que desde entonces, es como una especie de delincuente, a la que muchos profesores del reformatorio temen que se vuelva loca y una noche intente hacer lo mismo con ellos.L

CAPÍTULO 1


Me llamo Laura y tengo 14 años. Soy una chica alta, rubia y de ojos azules que vive en Madrid. Me gusta muchísimo cantar, y espero algún día ser famosa. Mi "amuleto" es este diario que me regalaron por mi cumpleaños hace 4 años, en el que escribo prácticamente toda mi vida y todos mis secretos más íntimos. Aquí empieza el primer día que escribí en él, hace 4 años:
Lunes 10/12/2007
Querido diario:
Hoy es mi cumpleaños y me han regalado este precioso diario, a parte de otras cosas. Me lo estoy pasando genial con mis amigos y con mi familia y estoy de muy buen humor. La comida que he tomado estaba deliciosa y mi mejor amiga, Naroa, me ha organizado una fiesta sorpresa con todo detalle: globos, tarta, chucherías, música...¡Ha estado de maravilla! E incluso han venido mis familiares que viven en Portugal, pues ya cumplía mi primer número de años con dos cifras y me hace mucha ilusión.
Así que aquí estoy, recordando lo bien que me lo he pasado este diez de diciembre y la vergüenza que he pasado en clase cuando todos me miraban mientras me cantaban el “Cumpleaños Feliz”,y yo me iba poniendo cada vez más roja. También recuerdo los estirones de orejas y lo rojas que me las han dejado, de todos los que me han estirado una de más, diciendo: “Y otra para el año que viene”.
En fin...¡¡Un día fantástico!!